Revista tlahtoa
Publicación bimestral
Noviembre 2017. Número 33

 

Dificultades en los alumnos de educación básica para aprender historia


Jesús Alejandro Montes Méndez*

La autora Victoria Lerner (1995) en su artículo intitulado Propuestas para el desarrollo de la didáctica de la historia en México, nos dice que la didáctica de la historia en México es insuficiente, si nos comparamos con países de primer mundo, como Francia o Inglaterra, que diseñan toda una didáctica para la enseñanza de la historia, sin embargo,  encontramos que “en México carecemos de estos materiales, aunque en los últimos diez años se han elaborado libros adecuados para niños y programas televisivos apropiados” (Lerner, 1995, p. 2). Cabe mencionar que es un artículo de 1995, no obstante, la discusión no está centrada en la didáctica como forma de hacer palpable el conocimiento. Por el contrario, es la didáctica una herramienta para la enseñanza institucional de la historia, en otras palabras, la didáctica se convierte en un instrumento técnico de enseñanza más no de aprendizaje significativo.

La lectura se divide en dos momentos: la primera parte corresponde a los materiales educativos –didácticos- y, la falta de resultados exitosos en el caso de México, respecto a otros países; la segunda parte está centrada en la teoría y praxis bajo cuatro ejes que son: tiempo, espacio, sujetos y el tipo de hechos –para el caso mexicano-.  Para esta reflexión nos centraremos en la segunda parte de la lectura.

  • Tiempo: es el mayor problema que encuentro entre los jóvenes de 15-18 años de educación media superior. El concepto es muy abstracto para ellos y no logran entender por qué siempre se mide el tiempo partiendo de Europa. Las “épocas” históricas generalmente no les dicen nada ya que no los representan. Como menciona la autora “comparar constantemente objetos de diferentes momentos (vestidos, coches, puentes, etc.), así como vivencias de diferentes generaciones” (Lerner, 1995, p. 4), me permite a través de la descripción y comparación acercar a los jóvenes a la historia. Trato de que vean la historia como un proceso de hechos articulados y no aislados.

  • Espacio: es el segundo mayor problema que encuentro. El espacio es otro concepto que causa confusión entre los jóvenes. La articulista no señala que el manejo del espacio “hasta ahora se ha solucionado dividendo las materias según este criterio: Historia Universal, Historia Nacional e Historia Local” (Lerner, 1995, p. 5). El problema es que el alumno distingue muchos espacios y sin conexión entre ellos. Desde su perspectiva cada historia es única y no tiene relación con otra. Es frecuente encontrar que les gusta una más que otra, pero no pueden relacionar que se comparte un mismo espacio y que solamente se divide para su comprensión. El espacio-geográfico para la mayoría es un concepto, ya que, no comprenden la geografía cuando la mayoría ni de su demarcación sale.

  • Los sujetos: en este punto tengo dos apreciaciones. Por un lado la intención de “enseñar Historia enfatizando el papel que jugaron algunos individuos (…no como héroes o villanos) (Lerner, 1995, p. 5). Es importante resaltar que esta dicotomía de ver a los sujetos es producto de la ideología o postura de clase que tenga el docente frente al grupo. En segundo lugar es importante que los alumnos se asuman como sujetos históricos desde su realidad inmediata a través de su vida cotidiana.

  • Los hechos: la autora nos dice que el marxismo y otras corrientes historiográficas contemporáneas se ha destacado la necesidad de estudiar otros tipos de historia: lo cotidiano, lo social, lo cultural y lo económico (Lerner, 1995, p. 5). Concuerdo con la autora, estoy convencido que cualquier tipo de historia que sea importante para una comunidad es parte de su identidad. Puede ser sencilla o no importante en términos teóricos, pero mientras a la comunidad le permita identificarse, es válida. Es por esto que la historia debe partir de la realidad inmediata del alumno y de manera paralela, la otra historia.

El siguiente punto lo anexo a la reflexión. Ya no se encuentra incluido en la segunda parte de la lectura.

  • Los textos y medios visuales: la historia es aburrida por el tipo de lenguaje que utiliza y que es creado por un grupo de especialistas para especialistas. Los libros de texto están alejados del público juvenil y más si el precio es elevado. Otro problema que encuentro es la falsa información de revistas no especializadas, que por su contenido engañan a los jóvenes haciéndoles creer que están acercándolos a la historia con enigmas, criptozoología, hechos misteriosos o monstruos, etc. El amarillismo o morbo histórico es la forma en que son engañados y lamentablemente lo dan por cierto a través de los medios visuales de comunicación.

Finalmente la autora a manera de sugerencia nos deja una lista de los problemas-soluciones que son más apremiantes atender, para seguir evitando la separación entre teoría y praxis. Problema aún no resuelto, y cuya separación es palpable en el aula a 22 años de la publicación del artículo. La discusión sigue siendo vigente.

 

*Sociólogo y docente.
Referencia bibliográfica:
Lerner Sigal, V. (1995). Propuestas para el desarrollo de la didáctica de la historia en México… Perfiles Educativos, (67) Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13206703

 

 

 

 

 

 


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